En cuanto uno se plantea la virtualización de los espacios de trabajo, a menudo surge la pregunta del rendimiento. Conectarse a las aplicaciones de la empresa desde una nube privada parece una opción muy atractiva, pero ¿la experiencia de usuario será tan positiva como la del sistema tradicional de cliente-servidor?
eyeOS ha hecho un gran esfuerzo por crear una solución indetectable de cara a los usuarios. En primer lugar, la mayor parte de la carga de la interfaz la lleva el navegador local: mover el ratón, minimizar o maximizar una ventana, navegar a través de los menús, escribir, etc., son tareas que se llevan a cabo en local.
En segundo lugar, la arquitectura de eyeOS separa claramente las tareas principales, lo que da la posibilidad de dedicar servidores separados si la carga se vuelve intensa.
Y por último, el núcleo de eyeOS está compilado en C++ para aumentar la velocidad lo máximo posible: las peticiones se responden de media en 15 ms.
El resultado es excepcional: los usuarios no perciben que su escritorio eyeOS está en una nube privada de la empresa y no en su PC.
